March 07, 2007

Freakonomics II

Leer y ver películas es peligroso. He visto como gente se emboba con las cosas que encuentra en los libros (y muchas veces me incluyo).

La mayoría de los libros y documentales que contienen información muchas veces “polémica” en ellos, se caen a pedazos al buscar un poco de crítica en google.

Sólo ayer viajaba en un avión y disfrutaba de freakonomics. El libro es bueno. Sin embargo al introducirse en temas tan polémicos como el aborto, una mente abierta (abierta en el sentido de pragmatismo, ya que un liberal vendepomada como un conservador repetitivo son ejemplos de personas dogmáticas ) está preparado para aceptar cualquier correlación entre los datos.

Como la correlación no supone causalidad, que una persona diga que la legalización del aborto es la variable con mas correlación en el descenso de la criminalidad, es algo bastante normal y puede tener sustento por varios lados, lo que deja el tema ético como una discusión aparte. Aquí sólo estamos discutiendo variables.

Pero hoy bastaron 5 minutos en google para encontrar documentos que hacen pedazos ese análisis. El autor ha reconocido los errores de cálculo que lo llevaron a ciertas conclusiones.

Si bien esto no daña el mensaje de fondo de Levitt. Que los padres se sienten más tranquilos con un niño jugando en una casa con piscina que en una casa con un arma, a pesar que el primero es un riesgo mil veces mayor, es un análisis interesante. El mensaje, más que los datos, es buscar el verdadero comportamiento del sistema.

Otro ejemplo, es más fácil pedir fondos al congreso para combatir terroristas que para enfermedades cardiacas, aún cuando la probabilidad del último sea tambien mayor en órdenes de magnitud (y sorprende aún más que una guerra se haya comenzado en base a propagar información confusa).

En el caso del aborto, creo que para muchos es reconfortante leer que éste esté correlacionado con la disminución del crimen. Hay personas que con simple aritmética muestran que si las cifras de abortos clandestinos al año que se utilizan para promover su legalización fueran ciertas, significaría que cada mujer de Chile aborta al menos una vez.

Un ejemplo muy similar al libro de Levitt. Una persona que reunía fondos para personas sin hogar, utilizó una cifra que años después confesó haber inventado, y lo mismo sucede con las cifras de aborto ilegal, que si bien no son bajas, son aumentadas, tal como se desconocen (o se evita hablar de) las muertes por abortos legales.

Muchos sabrán de Bernard Nathanson, que paso de ser un activista pro-aborto a un pro-vida, para luego reconocer que las cifras que siempre hablaron eran falsas.

Ahora bien, Levitt no es un pro-aborto. Y ese es el problema. Si bien una parte de los ataques a su trabajo vienen por el lado de las cifras y matemáticas, muchas otras vienen de personas que intentan decir “lo que tú dices no entra en mi zona de confort asi es que no puede ser cierto”.

¿Cómo lograr que la gente sea capaz de buscar conocimiento sin quedarse ciega por dogmas, números erróneos y no poder manejar conceptos como correlación, causalidad y lógica, etc?

  • Lo que concluye Levitt puede seguir siendo cierto, el aborto está _relacionado_ con la disminución del crimen.
  • Los números de Levitt contienen errores, por lo que los números no son tan significativos como se presentan en el libro.
  • Que aún cuando Levitt tenga razón, eso no quita que las organizaciones pro aborto utilicen datos tan inflados y falsos como los datos de Bush sobre armas en Irak.
  • Que la discusión estadística no tiene relación con la ética. Levitt solo puede poner un “precio” a la vida humana, intercambiando por ejemplo 100 fetos por una vida, o poniendose en distintos escenarios. Pero su caso falla para cuando para una persona este precio simplemente no existe. Aún asi el demuestra que para el supuesto ejemplo de 1 a 100 no valdría la pena si el fin es la reducción del crimen.

Ahora el principal problema es que a nivel de sociedad, la mayoría de las cifras que se presentan cuando hay intereses, son cifras que o bien son derechamente falsas, o van con un toque de terror o miedo para ser infladas y conseguir el objetivo.

Mi experiencia anterior había sido con el documental What the bleep we know. Luego de quedar maravillado con los cristales de agua de Masaru Emoto, para luego leer la crítica y ver que Emoto era un fraude, y que lo poco de científico que tenía el documental era sacado fuera de contexto. “Olvidate de la ingeniería” podría decir un amigo. Pero en verdad si algo no tiene algo de base, generalmente tiene solo incentivos comerciales detrás.

Aún, tanto el libro de Svett como ese documental me dejaron algo. Si sólo hubiese leído (o visto), sin buscar la crítica, me sentiría más ignorante que antes, pero estando conciente de los puntos débiles, ambos aportaron. ( interesante que la palabra conciencia aparezca ).

Leer y ver películas es peligroso. Aun así creo que es más peligroso no hacerlo.